Es una antigua batalla.
Por un lado un ejército de hipsters creativos.
Por el otro la dura realidad de las brigadas de la usabilidad y el comando SEO. Y nunca firmarán la paz porque es casi imposible que se pongan de acuerdo.
Desde que el lenguaje HTML empezó a preocuparse de trabajar eficazmente con la parte gráfica de la difusión de contenidos comenzó un enfrentamiento que nos trae por la calle de la amargura a los que nos dedicamos a comunicar por internet.