Comencemos matizando el título de este post, no me refiero solo a vender online vía e-commerce, sino a cerrar acuerdos comerciales o profesionales mediante comunicación electrónica: formulario web, e-mail, newsletter, etc…
A veces algunas personas me plantean esta cuestión, probablemente inducidas por la percepción equivocada de que solo aquello que puedo comprarse mediante un click tiene sentido de ser promocionado a través de una acción directa de marketing online.

El error viene motivado por la suposición erronea de que toda acción de marketing va asociada directamente a la venta. Mucha gente sigue pensando en los banner (como concepto, no como elemento web) como única forma de promoción. Me explico a continuación.

Hay empresarios que creen que tener una web, una página de Facebook o Twitter es tener un sitio donde colocar una foto de un producto con una descripción y una oferta asociada. Cuando les llamas la atención sobre el hecho de que es un error y de que la gente no está en Facebook para consumir sus «banners» te advierten de que ya lo saben y que por eso ponen fotos divertidas que dan los buenos días a todos sus fans.

Esto es una simplificación peligrosa y sobre todo ineficiente de las posibilidades del marketing online.

 

La mayoría de las ventas de productos pequeños, de bajo precio y fácil consumo se enmarcan dentro del grupo de compras por impulso: «Lo vi, me gustó y lo compré». En ese sentido acciones comerciales de marketing directo pueden ser una buena apuesta pero no la única. El problema es que no todos los modelos de negocio entran en esta clasificación y los que entran tienen muchas más posibilidades de lo que pudiera parecer .

Además si tu producto o servicio no entra dentro de ese grupo el trabajo de recorrer todo el proceso que tu potencial comprador va a realizar mentalmente es un poco más largo.

Una de las partes fundamentales es la de ganarte su confianza, convertirte en una referencia para el cliente. Tienes que ser la marca de referencia para un producto/servicio determinado, a ser posible por tu calidad: materiales, fabricación, profesionalidad, conocimiento y especialmente atención al cliente. Revisa en qué es fuerte tu competencia y potencia una característica propia complementaria (si tienes potencial económico también puedes luchar por la hegemonía de esa misma característica).

Para ello una web corporativa con un blog o cualquier sistema de publicación de contenidos dinámico (como una red social) son la apuesta  ganadora.

Otra apuesta que cada vez está captando más adeptos puede ser la de crear vídeos sobre los temas que giran alrededor de mi negocio. Este tipo de contenidos cada vez son más demandados.

En realidad no importa que no exista un botón de comprar desde el primer minuto (aunque deberías ir pensando en colocar uno de contactar, formulario, nº de teléfono, etc… que en el fondo son casi lo mismo). Lo fundamental es saber que debemos compartir nuestro conocimiento y experiencia de una forma valiosa para nuestros lectores, aconsejándolos, solucionando sus problemas y haciendo su vida más fácil. Los anuncios no hacen la vida más fácil, el autobombo solo aporta algo en una dirección y la internet 2.0 es en esencia bidireccionalidad. Están muy bien cuando se dirigen a una audiencia segmentada (esto puede llevar a convertir un anuncio en información) pero solo deberían servir para dar a conocer una novedad o para rematar la faena. El trabajo duro se hace ganándonos la confianza de nuestros futuros clientes.

Si nosotros creamos esa relación con nuestros clientes mediante las diferentes estrategias de marketing online ellos no tardarán en acercarse a nuestra puerta física y entonces es cuando cerraremos el círculo y vuelta a empezar. No olvides que esos clientes «ganados» son nuestra prioridad, son la élite que podemos convertir en prescriptores para atraer mas clientes y sobre todo mantenerlos, puesto que es mucho más barato eso que conseguir nuevos.

En este sentido es muy importante practicar estrategias de marketing innovadoras en la medida de tus capacidades.

¿A ver si adivinas cual es una de las mejores maneras de mantener a los clientes conectados con nuestra marca? Efectivamente, el marketing online es la respuesta 😉

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