Cuando los tiempos aprietan tanto como ahora es cuando más se afina el sentido práctico. Son momentos de explotar la tecnología para facilitar las reuniones no presenciales y buscar soluciones prácticas de videoconferencia. Si es gratis, mejor que mejor ¿verdad?

En las siguientes líneas comparto 4 herramientas sencillas y gratuitas para hacer videoconferencia. El marco que me he propuesto es el de un pequeño negocio o el de un grupo de amigos o familiares que se quieren mantener en contacto. Sin embargo podrás comprobar que algunas de ellas ofrecen funcionalidades muy avanzadas que multiplican las posibilidades creativas.

Vamos al lío.

Google Hangouts

La solución por excelencia para millones de personas en videconferencia privada es la de Google. Evidentemente el hecho de que sea la herramienta oficial de comunicación de su ecosistema es la razón de su extensión.

Google Hangouts integra un sistema de mensajería instantánea que permite crear grupos de hasta 150 miembros y videoconferencias de hasta 10 participantes para las cuentas gratuitas de Google (25 para las cuentas de pago o de centros educativos).

Añadir una persona a la videoconferencia iniciada por un host es tan sencillo como enviar un enlace. Eso sí, el invitado debe tener una cuenta de Google activa, un Gmail, por ejemplo.

El servicio es muy estable, con pocos cortes, aunque siempre depende de la calidad de la conexiones de los participantes. No dispone de extras destacables salvo la posibilidad de compartir pantalla, algo que considero imprescindible en estas herramientas y el chat. Este último es el lugar ideal para pasar urls o para resolver problemas de configuración del audio o el vídeo (un clásico en las primeras conexiones 😉 )

Una ventaja del chat es que queda archivado, con lo cual se puede recuperar cualquier conversación (el vídeo no) como si estuviéramos hablando de WhatsApp, por ejemplo. De hecho recuerda que, como he dicho al principio, Google Hangouts es también un sistema de mensajería instantánea.

Para acabar con Google Hangouts recuerda que cuenta con app para puedas hacer videconferencias desde tu móvil y tablet cómodamente.

Zoom

Zoom es una de las soluciones de videoconferencia profesional más usadas del mundo. Cuenta con funcionalidades muy interesantes y con una cuenta gratuita que es capaz de cubrir de sobra las necesidades básicas.

Zoom nos va a facilitar la tarea de montar reuniones de hasta 100 personas, enviando invitaciones mediante un enlace, sin tener que instalar nada en el equipo del invitado, ni que tenga que abrir ninguna cuenta en el servicio. Más fácil imposible.

Sin embargo, para el host si que es importante usar la aplicación de escritorio para poder aprovechar la feature destacada que comentaré más adelante.

Como en el resto de herramientas, una vez iniciada una reunión podremos compartir pantalla y chatear en formato texto. También cada asistente podrás sustituir el fondo de la imagen de su webcam por uno generado digitalmente (un jpg cualquiera como si fuera un chroma-key) lo que ayuda a mantener cierta intimidad en la conexión.

Si hay que destacar una funcionalidad genial esa es la de grabar la sesión de forma local (en tu equipo) en mp4. Registra tanto video+audio como audio por separado. Esto te permite repasarla después o subirla a otra plataforma como por ejemplo YouTube. Genial. De hecho esta es la herramienta que usamos en Un Billete a Chattanoga para producir nuestro VideoCast

Zoom cuenta con aplicación móvil para que puedas crear tu reunión en cualquier situación. Este aspecto y la cantidad de usuarios que admite por sesión encumbra a esta aplicación como una clara candidata para tareas de formación online o webinars.

Hablemos también de sus carencias en la versión gratuita. Las reuniones uno a uno no tienen ningún límite pero las reuniones de 3 a 100 miembros de la versión gratuita están limitadas a 40′ de duración como máximo. Es posible que no sea suficiente para tu caso.

Whereby

Whereby es una solución intermedia amateur/profesional muy interesante, pero esta dualidad hace que se quede en un terreno mixto que puede que no satisfaga a ninguno de los dos públicos en su versión gratuita.

Las reuniones pueden ser de hasta 4 personas en salas con urls personalizadas (por ejemplo whereby.com/tu-nombre), lo que es muy atractivo a nivel de branding pero insuficiente en cuanto a asistencia.

Cuenta con un chat convencional que tiene una característica interesante que es que muestra sobre la imagen de nuestra webcam los emojis que usemos en el texto (no es así con el resto de contenido). Una fórmula divertida de dinamizar la conversación visualmente.

Otra funcionalidad interesante es que tiene una disposición especial para ver vídeos de YouTube de forma conjunta, como si estuviéramos viéndolo en la misma sala, y seguir con la reunión. Una especie de experiencia de visualización compartida. Por supuesto también podemos compartir pantalla de los usuarios de forma convencional.

Como Zoom, Whereby también cuenta con un app para dispositivos móviles que te permitirá crear o participar de reuniones de la forma más cómoda posible, adaptada perfectamente a tu teléfono o tablet.

En cuanto a las limitaciones, se hecha en falta poder grabar las sesiones (es una opción premium) o contar con más asistentes (también solo disponible para las versiones de pago).

StreamYard

Tengo que reconocer que este es mi sistema preferido. StreamYard combina las funcionalidades de videoconferencia más básicas junto con una herramienta de gestión de streaming muy resultona.

Crear una cuenta es muy sencillo y las invitaciones al resto de los participantes se realizan mediante un enlace. Cuando el invitado hace clic solo necesita dar permisos a su navegador para que pueda usar el micro y la webcam y ya tendrá acceso a la sala de videoconferencia. A su derecha verá un chat donde compartir texto con el resto de miembros de la sala.

StreamYard permite en su versión gratuita conectar hasta 6 personas al mismo tiempo y compartir la pantalla de cualquiera de las seis. La calidad de la videoconferencia es muy buena y puedes utilizar hasta 7 plantillas para mostrar distintas combinaciones de las fuentes de vídeo usadas.

Una de las grandes ventajas de StreamYard es que incorpora un pequeño estudio de realización que permite integrar títulos, banners e incluso pequeñas animaciones (intros u outros). Puede parecer algo banal para una videoconferencia pero es que StreamYard es bastante más que eso…

Con StreamYard puedes hacer un streaming de tu videoconferencia hacia diferentes plataformas: YouTube, Facebook, Twitch, Periscope, Linkedin o cualquier servidor RTMP. La retransmisión solo muestra la parte de la pantalla con los usuarios y el escritorio compartido. El chat y los ajustes se mantienen privados.

Esto por supuesto multiplica las posibilidades de uso ya que desde ese momento, cientos o miles de personas pueden participar de forma pasiva de la emisión. ¿He dicho pasiva? No del todo. StreamYard se sincroniza con los chats de las plataformas que acogen el stream y te avisa de cada publicación. Tú, como host o director de la emisión puedes decidir cual de esos envíos al chat deseas que se vea en la pantalla de emisión, dandole más visibilidad. Brutal.

Al sobreimpresionar el mensaje de chat, StreamYard añade un icono de la plataforma donde se ha escrito el mensaje. Una información relevante si estamos emitiendo en distintos canales.

Como podrás imaginar, esto hace de StreamYard una alternativa a Zoom para formaciones online, siempre que estemos hablando de transmisiones abiertas y públicas (o mediante un sistema de enlaces privados en YouTube que complica notablemente la gestión).

Las posibilidades para las marcas realizando acciones de videomarketing en Facebook Live también son bestiales con esta herramienta.

El límite más destacable de la versión gratis de StreamYard es que impresiona un logotipo de la marca en la parte superior derecha de la imagen, como habrás podido ver en las capturas.

También hay que tener en cuenta que aunque puedes emplear tanto tiempo como necesites en las videoconferencias, si deseas streamearlas por YouTube o Facebook Live, por ejemplo, no podrás superar las 20h al mes con la versión gratuita.

Puedes ver aquí un tutorial de StreamYard y un análisis a fondo de la herramienta que incluye un código de descuento de 10$ por si te apetece probarla.

Conclusión

Como suele pasar con estos temas es complicado encontrar una herramienta gratuita que satisfaga todas las necesidades. Casi todas tratan de dejarte con la miel en los labios llevándote al borde de la decisión de adquirir un plan de pago, naturalmente.

Arriesgándome mucho y simplificando las decisiones podría decir que:

  • Si solo necesitas comunicarte de forma básica y todos los miembros tienen cuenta de Gmail, usa Google Hangouts.
  • Si grabar las sesiones es clave y necesitas que participen muchas personas, usa Zoom.
  • Si quieres usar un sistema muy sencillo y crear enlaces con tu marca (que siempre mola), usa Whereby.
  • Si vas a stremear la videoconferencia y quieres darle un acabado profesional y dinámico, usa Streamyard.
  • Si tus necesidades son mixtas, o sacrificas alguna, o te pasas a una cuenta de pago.

Espero que este análisis te haya resultado de interés y te ayude a superar con más comodidad estos tiempos en los que el teletrabajo y la globalización han cambiado la forma en la que nos reunimos o incluso relacionamos con otras personas.

Existen muchas más herramientas para esta tarea. Si conoces alguna que te guste particularmente, te invito a compartirla en los comentarios y ayudar así a otros lectores. ¡Gracias!

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