Las posibilidades de la geolocalización, combinadas con el internet de las cosas y el big data, van a significar una auténtica revolución el el sector retail tarde o temprano.

Desde hace unos años estamos viendo como los negocios de hostelería en particular, han empezado a experimentar con las plataformas de geolocalización de una forma bastante interesante aunque quizás no demasiado innovadora en los últimos tiempos.

Foursquare y Yelp son dos plataformas que presentan un panorama interesante. Lamentablemente la primera, punta de lanza mundial, sufrió un frenazo (¿definitivo?) cuando separó sus funciones de check in y tips creando Swarm. Esta maniobra no fue bien aceptada por usuarios y marcas que perdieron un interés que aun no ha sabido recuperar la plataforma.

Facebook Places tampoco corrió mejor suerte al ser incapaz de competir con Foursquare en su arranque.

Podríamos decir que actualmente estamos en una situación de standby a la espera de un big player en el sector de las redes sociales de geolocalización que relance esta tendencia.

Otras plataformas más básicas siguen gozando de buena salud. El viejo Google Places es más relevante que nunca asociado no solo a Google Maps sino a la búsqueda local de Google, y aunque perdió su nombre original es gestionado hoy desde My Business. La busqueda local y la cuota de mercado de dispositivos Android son sin duda claves en la buena salud de este servicio.

En el horizonte estamos empezando a divisar una tecnología que puede ser realmente revolucionaria: Beacons y otras relacionadas con la geolocalización indoor, que van a permitir a los retailers no solo realizar ofertas o lanzar informaciones vinculadas con la situación geográfica de los usuarios (de sus smartphones en realidad) sino conocer sus patrones de desplazamiento en los locales, por ejemplo.

Los Beacons son unos pequeños dispositivos que emiten una señal en la onda de Bluetooth con un alcance de 50 metros gracias a la que pueden definir una localización exacta en el espacio. Es lo que se conoce como “geolocalización indoor”. Permiten trabajar en espacios cerrados y con una elevada precisión.

Si combinamos el histórico de datos que recogeremos del comportamiento de muchos beacons y los contrastamos con un plano de nuestro establecimiento, podremos identificar los puntos calientes más adecuados para realizar ofertas o situar determinados productos, por ejemplo.

Pensemos ahora en el flujo que facilitan estas posibilidades:

  • El cliente que busca o se encuentra cerca de nuestro establecimiento es captado por la red de geolocalización que le ofrece una razón para entrar en él a través de un dispositivo wearable. Opiniones positivas, tips o promociones personalizadas, por ejemplo
  • Se activa su dispositivo beacon produciéndose una integración total de la experiencia clásica del comprador con el producto (tocándolo, sintiéndolo y probándolo) y toda la información y personalización que aportan los medios online del retailer a traves del dispositivo móvil del usuario.
  • El cliente resulta satisfecho en sus necesidades pues tiene acceso a toda la información relativa al producto y puede aprovechar las ofertas comerciales. El retailer obtiene una conversión, una posible fidelización y una valiosa información del comportamiento del cliente que le permitirá mejorar el proceso.

En definitiva, tenemos a nuestro alcance un cambio de paradigma en la forma en la que los clientes se comportan en los establecimientos físicos. Disponemos de la tecnologia y de los clientes con una marcada tendencia ROPO. Solo falta que los retailers encuentren la fuerza necesaria para iniciar esta revolución.

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